miércoles, 1 de octubre de 2008

Un payaso juega

Un payaso juega con mi alma.
En este mismo instante, el circo, de todo lo vivido, cambia el destino, exhibe el círculo de sus caballos cabizbajos, las domadoras de los terribles sentimientos, las afliccioens que fingen el equilibrio entre los días imposibles, melodías venidas de una guitarra rota.
Rehúso el espectáculo, pues es teatro de un extraño. Lo desconozco aunque respira mi propio aire (el único aire que poseo del mundo) y camina con mis piernas y abraza con mis abrazos, sin olvidar los invisibles cuerpos del amor.
Bien, es mi turno. Mi acto consiste en un salto profundo al interior de mí mismo (puños apretados, párpados apretados), buscando vías desconocidas y el horizonte donde mi distancia va con mi piel, la piel de un ser humano que ve la tierra desde la tierra.
La violencia destruye mi mirada. Tomo ahora el trapecio. Daré un salto mortal, el triple salto que me conduce a ninguna parte y en dirección de nadie.
Caigo perfecto, pero si observan bien, todo dentro de mí es polvareda de sueños, una estatua en dos pies que no sobrevivirá a una próxima desilusión.


Eleazar León
(Del libro "Papeles para un adiós")

sábado, 13 de septiembre de 2008

Jóvenes poetas venezolanos I

Poemas de Santiago Acosta y William McKey

Hacer de un verbo
lugar
plaza
de armas

nombrar vivaques
cercados
con palabras secretas

parajes como
único
santo
y seña

Psar la noche al raso del silencio

decir.


(Willy McKey, de Vocado de orfandad)


Se sabe que el recuerdo
se relame hasta la trampa

Pero tu reflejo es crudo
como si una lengua
fuese en verdad una lengua

(No te hizo un pájaro)


Santiago Acosta (De Detrás de los erizos)

jueves, 4 de septiembre de 2008

Pronto nuevos posteos

Pido disculpas a los eventuales lectores de mi bitácora por una ausencia más o menos larga. En las últimas tres semanas he estado en una clínica al lado de mi padre, quien fue metido a quirófano dos veces de emergencia. Ahora parece irse recuperando, pero igual no cesa la angustia ni los cuidados. Como abreboca a próximos posteos quisiera hacer un breve comentario: a mí esta época me da cada vez más vertigo. Supongo que a pesar de haber pasado los 40 años soy aún una persona joven y soy además inquietísima. Creo que ya lo he dicho en algún otro posteo. Soy además una persona dinámica, es decir, me muevo, hago ejercicio con la frecuencia que puedo, trato de ir acorde a los tiempos. Tengo un blog, estoy en Facebook, tengo algunos juguetes tecnológicos de los necesarios, como el celular (teléfono móvil), me engarcé hace poco nuevamente un piercing en la nariz. Pero a veces siento que lo que sucede a mi alrededor me sobrepasa, es todo tan rápido. Los procesos tecnológicos parecen pedirte cada vez más destrezas de las que carezco. Una suerte de mentalidad binaria, de destreza maquinal. A ratos quisiera desenchufarme, no tener que depender de tantos artefactos para sobrevivir, no tener que memorizar una enorme cantidad de claves de acceso, no tener que pelear con maquinitas que no responden, que se desenchufan solas, no tener que pelear con mi reproductor de películas porque de pronto no quiere leer los discos. Es una sensación poco grata, te sientes acosada por el "Big Brother" que decide que puedes ver o no ver, qué puedes escuchar o no escuchar. Uno no sabe bien quién o qué te friega, te fastidia. Es un enemigo cobarde, como esos fantasmas contra los que lucha Cadenas en sus poemas. Pero quieres ver tus videos favoritos de Björk o Portishead y nada, de pronto el aparato no funciona, y no sabes a quién mentarle la madre, porque después de estar tantos días en una clínica uno debería poder ver lo que le de la gana en su televisor. Probablemente escribirlo no va a cambiar nada, seguiré colocando compactos que no se oyen, películas que no se ven, pero creo que me hace bien consignar mi rabia en esta mi bitácora. Próximamente poemas de jóvenes poetas venezolanos, quienes, por supuesto no le temen al vértigo, aún se sienten eternos, bellos, imparables, como realmente lo son. Yo empiezo a cansarme, me agota vivir en esta época tan terriblemente cruel y vertiginosa. A veces quisiera ser una bruja, todopoderosa, tal vez sería más feliz. Andaría sin ley, sin preocupaciones, en esta interminable agonía de la modernidad. Pero sólo soy una poeta terca, solitaria y pobre. Y pendeja, además, lo que empeora las cosas.

Un abrazo bloguero

viernes, 8 de agosto de 2008

CASA Y ARCÁNGEL EDDA ARMAS

EL ARCÁNGEL

El arcángel visitaba nuestro cuarto
cuando nuestros padres se dormían

pactábamos los juegos

nada de desollar
las almohadas
y mucho menos las ovejas

ni abrirle un piquete a las sábanas
con el desorden de las piernas

nada de llenar los medios vasos
con agua de lluvia

Lavar las heridas no nos salva.


///


NUNCA RUINA

debe ser pecado (...) que
no dejes de dolerme.
Luzmaría Jiménez Faro


El amor los deja huérfanos
No te vayas, se dicen
igualados, el uno con el otro

la casa que no existe para ellos
la buscan en su propio cuerpo
herida en él podrá ser
pero nunca ruina.


Estos dos poemas pertenecen al más reciente libro de poemas publicado por Edda Armas, Casa y arcángel, amiga poeta venezolana que es una de las voces contemporáneas más sólidas que tenemos.

P.S.: Me disculpo por haber abandonado a los blogeros que me visitan las últimas semanas. He estado algo complicada de tiempo y de ánimo. Un afectuoso saludo blogero.

viernes, 18 de julio de 2008

MUJER CON HABITACIÓN PROPIA


I

¿Qué hago

con esta sed

esta inmensa sed

de silencio,

este océano

de no palabra

que me busca,

que me llama?


II

El reverso

del deseo

es esta sed


III

Esta sed

quiere

devorarme

es

llama

avivada


IV

Del otro lado

late

la llama,

la puerta cerrada

dice:

"vete"

-yo la cerré-.

La puerta cerrada

me reprocha

la cháchara vacía,

la banalidad

de mi voz

traidora.


V


La palabra

no oscurece

en el silencio,

se ilumina

en su origen,

para regresar,

blanca,

nueva,

más joven.


VI

¿Puedo

volver a buscar

la poesía

en esta sed?

¿Este hondo

silencio

es una señal?

¿Este desamparo?

¿Puedo

volver a arriesgarme

a perder

todo asidero,

a jugar

con la navaja?

Tengo miedo,

pero mi sed es mayor.


VIII

La mujer sola

con habitación propia

se lanza cuchillos

con los ojos vendados,

juega al circo,

a la trapecista

que ama el vacío,

a la domadora

de los leones

de su alma.

lunes, 7 de julio de 2008

El Salmón ataca de nuevo

Recientemente tuve la oportunidad de asistir a la presentación del No. 2 de la revista El Salmón, iniciativa de dos jóvenes poetas venezolanos: Santiago Acosta y Willie McKey. Celebro la iniciativa de ambos para recuperar la memoria poética venezolana, recorrer su cauce, indagar en sus voces conocidas y olvidadas. Cada número ya publicado se organiza en torno a un tema. El No. 1 giró en torno al río y el No. 2 en torno a la vastedad. Una bella y necesaria iniciativa que apoyaré en la medida de mis posibilidades. La revista puede comprarse en El Buscón, donde se presentó el No. 2 a Bs.F. 10 y supongo que en otras librerías de Caracas donde estuvo el No. 1 como la librería Noctua en el Centro Plaza en Los Palos Grandes.

Este miércoles a las 5 pm se realizará en la Sala E (Sala Francisco de Miranda) de la Universidad Central de Venezuela (Frente a la BIblioteca Central) un homenaje a Eugenio Montejo. Hoy se cumple un mes de su muerte y diversos poetas caraqueños le harán también un pequeño homenaje, leerán sus textos. Como hoy no doy clases el miércoles cerraré mis clases de Castellano II en la Escuela de Comunicación Social de la UCV leyendo un poema de Eugenio. Ha sido, después de todo un semestre lleno de entusiasmo y poesía. En este mismo blog he posteado algunos de los textos que me han entregado mis alumnos y aún seguiré posteándolos por un tiempo más.

sábado, 28 de junio de 2008

REGRESO


a Santiago Acosta

y a Willie McKey

con mi gratitud


Como quien deja todo atrás

y se adentra en lo vasto

voy

desasistida

íngrima

en este hondo instante

entrampada en el silencio

la terca soledad

más adentro

más adentro

donde rozo la herida

su puñal

ardiendo

regreso a mis anchas praderas

sollozantes

regreso

a la intemperie

no quiero asideros

ninguno

no

no quiero manos labios

palabras

quiero este aquí

azotándome

sin tiempo sin nada

sin nadie

éste

que anhelaba con ahínco

sin saberlo

quiero este aquí

sin nombre

que me aguardaba.



Caracas, junio 2008



Beatriz Alicia García