miércoles, 29 de diciembre de 2010
EL ORIGEN SIGUE SIENDO
Entre las formaciones y dispersiones,
las novedades y el desgaste,
las nervaduras y ramificaciones
del crecimiento -¡claro!-, hacia la muerte,
pues ningún otro fin sino la inercia mortal
tiene que crecer -no acaba de ser olvidada,
borrada, sepultada, abolida,
la nostalgia del origen.
¿Nostalgia de volver a nacer?
¿De regresar al Uno fetal?
¿De recobrar la lisura, la blandura,
y la protección femenina, perdidas?
¿De ir descubriendo las formas,
los otros, las alianzas primaverales,
los sonidos de la vida, las palabras
y los hechizos?
Más que eso: no saber del tiempo
causa, de angustia y conciencia,
andar por la extensión del instante
sin saber de las ruinas
y de las fauces rugientes
del porvenir devorador,
sentirse invulnerable
presente ensanchado de expansiones
en la continuidad azarosa del mundo.
La cacería empezó con el imperio del tiempo,
con el crecimiento. Se cazó ferozmente
a la eternidad, se acabó con la fauna
intemporal, las palabras monteros,
tramperos, batidores, ojeadores,
perseguidores implacables,
acechadores del silencio,
extendieron sus redes,
sus hoyos disimulados,
sus camuflajes estratégicos,
sus circuitos depredadores
hasta exterminar el sentimiento
de estar siempre vivo y sin tiempo.
Pero no hay modo,
en cualquier chispa de júbilo
sin ganancia, sin objeto,
en cualquier estallido
de silencio interior elocuente,
cuando el parloteo se detiene
y la soledad universal resplandece,
el origen sigue siendo.
Juan Liscano
(Poema tomado del libro homónimo del poeta y ensayista venezolano Juan Liscano (1915-2001) "El origen sugue siendo").
las novedades y el desgaste,
las nervaduras y ramificaciones
del crecimiento -¡claro!-, hacia la muerte,
pues ningún otro fin sino la inercia mortal
tiene que crecer -no acaba de ser olvidada,
borrada, sepultada, abolida,
la nostalgia del origen.
¿Nostalgia de volver a nacer?
¿De regresar al Uno fetal?
¿De recobrar la lisura, la blandura,
y la protección femenina, perdidas?
¿De ir descubriendo las formas,
los otros, las alianzas primaverales,
los sonidos de la vida, las palabras
y los hechizos?
Más que eso: no saber del tiempo
causa, de angustia y conciencia,
andar por la extensión del instante
sin saber de las ruinas
y de las fauces rugientes
del porvenir devorador,
sentirse invulnerable
presente ensanchado de expansiones
en la continuidad azarosa del mundo.
La cacería empezó con el imperio del tiempo,
con el crecimiento. Se cazó ferozmente
a la eternidad, se acabó con la fauna
intemporal, las palabras monteros,
tramperos, batidores, ojeadores,
perseguidores implacables,
acechadores del silencio,
extendieron sus redes,
sus hoyos disimulados,
sus camuflajes estratégicos,
sus circuitos depredadores
hasta exterminar el sentimiento
de estar siempre vivo y sin tiempo.
Pero no hay modo,
en cualquier chispa de júbilo
sin ganancia, sin objeto,
en cualquier estallido
de silencio interior elocuente,
cuando el parloteo se detiene
y la soledad universal resplandece,
el origen sigue siendo.
Juan Liscano
(Poema tomado del libro homónimo del poeta y ensayista venezolano Juan Liscano (1915-2001) "El origen sugue siendo").
martes, 21 de diciembre de 2010
Dos nuevas poetas venezolanas al ruedo
Se me ha hecho difícil acceder a blogger en las últimas semanas. No quería cerrar el año sin compartir con mis amigos bloggeros dos buenas poetas venezolanas cuyo primer libro fue publicado por Monte Ávila Editores en su colección dedicada a voces emergentes, luego de haber ganado el concurso de autores inéditos. Estas dos voces emergentes ya presentan buenos textos que los lectores caraqueños pueden buscar en las librerías del Sur, ellas son: Acuarela Martínez y Linsabel Noguera. Comparto con uds. un texto de cada una, en ambas el erotismo es un referente importante, el goce de amar y ya no el desamor. Bravo por ellas:
DESPUÉS DE TODO
me aromo en su cuerpo
lo reverencio
en un Mardi Gras de lenguas
y caderas vientos
sus ojos llegan lentos
espantan la tiniebla
y vestida con mi traje de hembra
le cubro con la paz del toronjil
en un amor angosto
denso
que me espesa la sangre
como una caravana alegre
que avanza por las calles.
Acuarela Martínez
(Del libro Incluso cuando nada digo)
MAPAMUNDI
Bajo tu fronda joven
la piel se hace más suave
si allí me quedo
tiemblo
mi lengua te dibuja sin decoro
y entonces
te guardo en mí
eres
mi mapa del placer
LInsabel Noguera
(Del libro Poética doméstica)
DESPUÉS DE TODO
me aromo en su cuerpo
lo reverencio
en un Mardi Gras de lenguas
y caderas vientos
sus ojos llegan lentos
espantan la tiniebla
y vestida con mi traje de hembra
le cubro con la paz del toronjil
en un amor angosto
denso
que me espesa la sangre
como una caravana alegre
que avanza por las calles.
Acuarela Martínez
(Del libro Incluso cuando nada digo)
MAPAMUNDI
Bajo tu fronda joven
la piel se hace más suave
si allí me quedo
tiemblo
mi lengua te dibuja sin decoro
y entonces
te guardo en mí
eres
mi mapa del placer
LInsabel Noguera
(Del libro Poética doméstica)
miércoles, 24 de noviembre de 2010
20 años sin Jaime Gil de Biedma (1929-1990)
ARTE POÉTICA
a Vicente Aleixandre
La nostalgia del sol en los terrados,
en el muro color paloma de cemento
-sin embargo tan vívido- y el frío
repentino que casi sobrecoge.
La dulzura, el calor de los labios a solas
en medio de la calle familiar
igual que un gran salón, donde acudieran
multitudes lejanas como seres queridos.
Y sobre todo el vértigo del tiempo,
el gran boquete abriéndose hacia dentro del alma
mientras arriba sobrenadan promesas
que desmayan, lo mismo que si espumas.
Es sin duda el momento de pensar
que el hecho de estar vivo exige algo,
acaso heroicidades -o basta, simplemente,
alguna humilde cosa común
cuya corteza de materia terrestre
tratar entre los dedos, con un poco de fe?
Palabras, por ejemplo.
Palabras de familia gastadas tibiamente.
AUNQUE SEA UN INSTANTE
Aunque sea un instante, deseamos
descansar. Soñamos con dejarnos.
No sé, pero en cualquier lugar
con tal de que la vida deponga sus espinas.
Un instante tal vez. Y nos volvemos
atrás, hacia el pasado engañoso cerrándose
sobre el mismo temor actual, que día a día
entonces también conocimos.
Se olvida
pronto, se olvida el sudor tantas noches,
la nerviosa ansiedad que amarga el mejor logro
llevándonos a él de antemano rendidos
sin más que ese vacío de llegar,
la indiferencia extraña de lo que ya está hecho.
Así que a cada vez que este temor,
el eterno temor que tiene nuestro rostro
nos asalta, gritamos invocando el pasado
-invocando un pasado que jamás existió-
para creer al menos que de verdad vivimos
y que la vida es más que esta pausa inmensa,
vertiginosa,
cuando la propia vocación, aquello
sobre lo cual fundamos un día nuestro ser,
el nombre que le dimos a nuestra dignidad
vemos que no era más
que un desolador deseo de esconderse.
JAIME GIL DE BIEDMA
Estos textos pertenecen al libro Compañeros de viaje
a Vicente Aleixandre
La nostalgia del sol en los terrados,
en el muro color paloma de cemento
-sin embargo tan vívido- y el frío
repentino que casi sobrecoge.
La dulzura, el calor de los labios a solas
en medio de la calle familiar
igual que un gran salón, donde acudieran
multitudes lejanas como seres queridos.
Y sobre todo el vértigo del tiempo,
el gran boquete abriéndose hacia dentro del alma
mientras arriba sobrenadan promesas
que desmayan, lo mismo que si espumas.
Es sin duda el momento de pensar
que el hecho de estar vivo exige algo,
acaso heroicidades -o basta, simplemente,
alguna humilde cosa común
cuya corteza de materia terrestre
tratar entre los dedos, con un poco de fe?
Palabras, por ejemplo.
Palabras de familia gastadas tibiamente.
AUNQUE SEA UN INSTANTE
Aunque sea un instante, deseamos
descansar. Soñamos con dejarnos.
No sé, pero en cualquier lugar
con tal de que la vida deponga sus espinas.
Un instante tal vez. Y nos volvemos
atrás, hacia el pasado engañoso cerrándose
sobre el mismo temor actual, que día a día
entonces también conocimos.
Se olvida
pronto, se olvida el sudor tantas noches,
la nerviosa ansiedad que amarga el mejor logro
llevándonos a él de antemano rendidos
sin más que ese vacío de llegar,
la indiferencia extraña de lo que ya está hecho.
Así que a cada vez que este temor,
el eterno temor que tiene nuestro rostro
nos asalta, gritamos invocando el pasado
-invocando un pasado que jamás existió-
para creer al menos que de verdad vivimos
y que la vida es más que esta pausa inmensa,
vertiginosa,
cuando la propia vocación, aquello
sobre lo cual fundamos un día nuestro ser,
el nombre que le dimos a nuestra dignidad
vemos que no era más
que un desolador deseo de esconderse.
JAIME GIL DE BIEDMA
Estos textos pertenecen al libro Compañeros de viaje
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Taller de Poesía Chacao. Elizabeth Conde
ODA AL LIBRO
Los libros narran la historia
de toda la humanidad
ni me imagino este mundo
sin esa modalidad
en ellos se echan los cuentos
sean mentira o sean verdad
de la cultura, del hombre
su gloria y fatalidad
Entre los más importantes
están las enciclopedias
que en un ratico nos cuentan
de cómo va esta comedia
aunque hay unos más profundos
que la ignorancia remedian
pero solo leen doctores
pa’ los demás son tragedia
Están los textos escolares
que van siempre de paseo
por la mañana a la escuela
de tarde en casa los veo
pero los chamos prefieren
unos libros menos feos
esos que llaman Best-sellers
y jugar en el recreo
De autoayuda son los libros
que nos sirven para todo
desde cómo encontrar novio
hasta terapias con lodo
y los libros de bolsillo
¡qué bien les queda ese apodo!
pues siendo tan pequeñitos
son unos sabelotodo
También hay unos tan simples
que los lee hasta un macaco
donde no importa el tamaño
sí que el tema sea verraco
que vengan o no en colores
si su lenguaje es bellaco
son los más solicitados
son los libros de sobaco
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Amanecí despacio
bebiendo la madrugada
amontonando recuerdos
de limbos
de sombras
de nada
ELIZABETH CONDE
Los libros narran la historia
de toda la humanidad
ni me imagino este mundo
sin esa modalidad
en ellos se echan los cuentos
sean mentira o sean verdad
de la cultura, del hombre
su gloria y fatalidad
Entre los más importantes
están las enciclopedias
que en un ratico nos cuentan
de cómo va esta comedia
aunque hay unos más profundos
que la ignorancia remedian
pero solo leen doctores
pa’ los demás son tragedia
Están los textos escolares
que van siempre de paseo
por la mañana a la escuela
de tarde en casa los veo
pero los chamos prefieren
unos libros menos feos
esos que llaman Best-sellers
y jugar en el recreo
De autoayuda son los libros
que nos sirven para todo
desde cómo encontrar novio
hasta terapias con lodo
y los libros de bolsillo
¡qué bien les queda ese apodo!
pues siendo tan pequeñitos
son unos sabelotodo
También hay unos tan simples
que los lee hasta un macaco
donde no importa el tamaño
sí que el tema sea verraco
que vengan o no en colores
si su lenguaje es bellaco
son los más solicitados
son los libros de sobaco
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Amanecí despacio
bebiendo la madrugada
amontonando recuerdos
de limbos
de sombras
de nada
ELIZABETH CONDE
jueves, 7 de octubre de 2010
POETAS MODERNISTAS BRASILEROS
LA REALIDAD Y LA IMAGEN
El rascacielos sube
en el aire puro lavado por la lluvia,
y baja reflejado en el charco del patio.
Entre la realidad y la imagen,
en el espacio seco que las separa,
cuatro palomas pasan.
Manuel Bandeira
CANÍCULA
Calor. Los abanicos de palmeras
y los abanicos de los platanales
se mecen lentamente,
inútilmente, bajo la luz que cae.
Todas las cosas son más reales, más humanas:
no hay mariposas azules ni tórtolas líricas,
apenas lagartijas
que se mueven casi líquidas
sobre la yerba brillosa.
A lo lejos, una última romántica
-una araponga metálica- abre
el pico de bronce en la atmósfera acústica.
Guilherme de Almeida
MOMENTO
El viento corta los seres por la mitad.
Sólo un deseo de luz ampara al mundo.
Hay sol. Hubo lluvia. El vendaval
disuelve en el azul los trombones de las nubes.
Nadie llega a uno mismo en esta ciudad,
las palomas se agarran a los rascacielos; hubo lluvia.
Hay frío. Y hay angustia...Y este viento, violento,
que revienta en las cavernas de la tierra humana
exigiendo cielo, paz y un poco de primavera.
Mário de Andrade
TRAVESIA
Es sensación de barco que naufraga
Este pasar de incierto para cierto,
Es descubrir el sol cuando despierto
Y ver la vida como cosa vaga.
¿Por dónde anduve?¿Misteriosa playa?
Muy lejana tal vez, tal vez muy cerca:
Un litoral en nieblas que me acerca
al perfil de un paisaje que se apaga.
¿Qué hilo de verdad liga este mundo
Al mundo que yo aquí tengo a la vista,
Pues en ambos respiro y me confundo?
El viaje que en la noche recomienzo
Me aprisiona mi ser y me contrista
Pues no sé si es partida o es regreso.
Ribeiro Couto
NOTA: El Modernismo brasilero no coincide con el Hispanoamericano. Cronológicamente puede vincularse a la Vanguardia en América Latina y Europa. Alguno de los poetas cuyos poemas he copiado tuvieron algún vínculo con el surrealismo europeo.
El rascacielos sube
en el aire puro lavado por la lluvia,
y baja reflejado en el charco del patio.
Entre la realidad y la imagen,
en el espacio seco que las separa,
cuatro palomas pasan.
Manuel Bandeira
CANÍCULA
Calor. Los abanicos de palmeras
y los abanicos de los platanales
se mecen lentamente,
inútilmente, bajo la luz que cae.
Todas las cosas son más reales, más humanas:
no hay mariposas azules ni tórtolas líricas,
apenas lagartijas
que se mueven casi líquidas
sobre la yerba brillosa.
A lo lejos, una última romántica
-una araponga metálica- abre
el pico de bronce en la atmósfera acústica.
Guilherme de Almeida
MOMENTO
El viento corta los seres por la mitad.
Sólo un deseo de luz ampara al mundo.
Hay sol. Hubo lluvia. El vendaval
disuelve en el azul los trombones de las nubes.
Nadie llega a uno mismo en esta ciudad,
las palomas se agarran a los rascacielos; hubo lluvia.
Hay frío. Y hay angustia...Y este viento, violento,
que revienta en las cavernas de la tierra humana
exigiendo cielo, paz y un poco de primavera.
Mário de Andrade
TRAVESIA
Es sensación de barco que naufraga
Este pasar de incierto para cierto,
Es descubrir el sol cuando despierto
Y ver la vida como cosa vaga.
¿Por dónde anduve?¿Misteriosa playa?
Muy lejana tal vez, tal vez muy cerca:
Un litoral en nieblas que me acerca
al perfil de un paisaje que se apaga.
¿Qué hilo de verdad liga este mundo
Al mundo que yo aquí tengo a la vista,
Pues en ambos respiro y me confundo?
El viaje que en la noche recomienzo
Me aprisiona mi ser y me contrista
Pues no sé si es partida o es regreso.
Ribeiro Couto
NOTA: El Modernismo brasilero no coincide con el Hispanoamericano. Cronológicamente puede vincularse a la Vanguardia en América Latina y Europa. Alguno de los poetas cuyos poemas he copiado tuvieron algún vínculo con el surrealismo europeo.
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