viernes, 9 de mayo de 2014
Poemas de Hilda Doolittle
Las Islas (1921)
I
¿Qué son las islas para mí,
qué es Grecia,
qué son Rodas, Samos, Chios,
Paros que mira a Occidente,
Creta?
¿Qué es Samotracia,
que asoma como un barco,
Imbros que desgarra con el pecho las olas
enfurecidas?
¿Qué son Naxos, Paros, Milos,
el círculo en torno a Licia,
las Cíclades
collar blanco?
¿Qué es Grecia-
Esparta, que asoma como roca,
Tebas, Atenas,
qué es Corinto?
¿Qué es Euboia
con sus lilas autóctonas
qué es Euboia, cubierta de pasto,
incrustada de súbitos bancos de arena,
qué es Creta?
¿Qué son las islas para mí,
qué es Grecia?
II
¿Qué puede darme el amor de la tierra
que tú no me hayas dado-
qué saben los altos espartanos,
y los pueblos más gentiles del Atica?
¿Qué poseen Esparta y sus mujeres
que importe más que esto?
¿Qué son las islas para mí
si te extravías-
qué es Naxos, Tinos, Andros,
y Delos, broche
del collar blanco?
III
¿Qué puede darme el amor de la tierra
que tú no me hayas dado,
qué puede quebrar en mí el amor de la contienda
que tú mismo no hayas destruido?
Bien puede Esparta penetrar en Atenas,
Tebas provocar la ruina de Esparta,
cada una cambia como el agua,
la sal, se eleva para sembrar el terror
y retrocede.
Hilda Doolittle
(Ediciones Angria 1992, traducción María Negroni y Sophie Black)
Hilda Doolittle (Pennsylvania 1886-Zurich, Suiza, 1961). Poeta, narradora y cronista norteamericana. Estuvo vinculada a los poetas imagistas (Amy Lowell, Ezra Pound, T.S. Eliot). A comienzos del siglo XX fue una figura destacada de la cultura bohemia en Londres. En su obra tomó con frecuencia como referente la época clásica Griega y la lírica grecolatina. En 1933 viajó a Viena para analizarse con Freud. Su amplia obra abarca poesía, novela, teatro, traducciones.
viernes, 2 de mayo de 2014
Poemas de Ida Gramcko (1924-1994)
Hoy se cumplen 20 años de la desaparición física de la escritora venezolana Ida Gramcko (Puerto Cabello 1924-Caracas 1994). Poeta, periodista, dramaturga, docente, ensayista. A los trece años ganó su primer premio de Poesía. Recibió también el premio José Rafael Pocaterra en 1961, el Premio Municipal de Poesía (1962). En 1977 recibió el Premio Nacional de Literatura. Fue asimismo una de las primeras periodistas y reporteras venezolanas en la década de los años cuarenta. Su obra periodística está aún por ser descubierta y darse a conocer. Estudió filosofía en la Universidad Central de Venezuela, casa de estudios donde se desempeñó como docente en la Escuela de Letras. Allí la conocí, en la década del ochenta del siglo pasado, cursé la materia Poesía y poetas con ella, junto a nociones como metáfora, símbolo, nos hablaba del Ser, el ente, nociones filosóficas. Algunos años después tuve la fortuna de trabajar con ella en el departamento de Publicaciones de la Fundación Celarg. Llegaba siempre después del mediodía, se había habituado a escribir en las madrugadas, horas de mayor calma y sosiego, y dormía en las horas de la mañana. El trato cotidiano con ella fue mostrándome una persona muy cordial, simpática, y generosa. Compartimos largas conversaciones, sobre todo, claro está, sobre literatura y escritores. Recuerdo particularmente su risa contagiosa, especialmente cuando se encontraba entre amigos que iban a visitarla. En algún momento le di a leer mis versos, aún inéditos, en aquellos años sólo habían visto letra impresa los textos escritos en el Taller de Poesía que cursé en el Celarg, bajo la tutela de Armando Rojas Guardia, entre 1988 y 1989. Ida entonces tenía una columna en la revista Élite y le dedicó una de sus notas a mis textos, señalándome como una joven promesa. En 1992 renuncié a mi cargo en la Fundación Celarg como secretaria del departamento de Publicaciones. no volví a ver a la poeta. Ya me había graduado como Licenciada en Letras y había poco que hacer allí, por falta de presupuesto, por lo que decidí buscar otro lugar donde tuviera la posibilidad de ampliar mis horizontes. Algunos meses después llegué al grupo editorial Alfa, en cuyas oficinas, bajo la dirección de Leonardo Milla, efectivamente, pude ampliar muchísimo mis conocimientos sobre la producción editorial. A finales de los noventa, cuando las páginas culturales de El Universal estaban bajo la dirección de Blanca Elena Pantin, tuve una columna sobre escritores venezolanos y le dediqué una a Ida Gramcko, y hoy, lamentablemente, puedo repetir lo que entonces expresé, la obra de Ida Gramcko no ha sido estudiada ni difundida como ella lo merecería. En años recientes Gabriela Kizer publicó para la colección biográfica de El Nacional/Banco del Caribe, una hermosa biografía. Monte Ávila Editores presentó hace pocos años una antología de su obra poética en su Colección de Autores Venezolanos. Pero pienso que seguimos estando en deuda con ella, con su prolífica y honda obra poética.
Comparto algunos de sus poemas:
VOZ
Hay alguien que llama desde remotas cimas,
hay una voz profunda que me pide estar cerca.
Los aires se arremansan en corrientes continuas
hasta fundir los ecos en la dormida piedra.
El camino es un paso que dio el gigante mundo
con sus botas de angustia, pensativas y negras;
era un viajero entonces, desamparado y rudo,
y con su andar de nave fue duplicando huellas.
A veces tengo alas. Los cabellos furtivos
se fugan entre ratos de las furias del viento,
las manos, como arañas, van tejiendo en sus giros
una red infinita de locura y de ensueño.
¡Llegaré hasta la cumbre! Tendré todas las flores
azules y mojadas que habitan en las cuevas,
y habrá un concierto claro de pájaros y voces
en la garganta virgen de la desnuda tierra.
Hay alguien que me llama desde remotas cimas
y voy tras su llamado como la humilde sierva:
manos y pies descalzos...entre luces y vidas,
hasta la voz profunda que me pide estar cerca.
(Umbral, 1941)
CÁMARA DE CRISTAL
Cámara
de cristal
mi lágrima.
Y el mar.
Y alcoba pálida
mi sollozo.
Mundo de celofán.
Pecera de hondo
movimiento estelar.
Niebla de otoño.
Y algo más
que naufraga en mi llanto misterioso.
(Cámara de cristal, 1943)
(El mismo yo, mas caracol)
OPULENCIA VITAL, múltiple ramo
cuyo nosotros fiel nos necesita
tal como somos, un pajar, un grano...
¡De cuántas cosas brota una sonrisa!
Alegre libertad dice: me llamo...
(aquí su nombre). Fructifica
antagonista plácido y cercano
como una carne mágica y melliza.
La luz es todo junto más el halo
con que cada fulgor se precipita.
Prójima sombra, fraternal arcano,
¡son, son! Y es el amor quien los precisa.
Pero la precisión es un regalo.
Nada más. Una dádiva inaudita.
CARACOL, EL HERMANO,
el mismo caracol, más caracol. Concisa
su forma sigue sin barniz ni estrago
para que el hombre sufra un alma rica,
un alma suya en el vellón y el gajo,
íntima, inmensa, siempre en sed y ahita.
Así construímos un lugar humano,
pero tan lleno de él como de brisa.
Inventamos
una pared de cal...¡y tan distinta!
Un muro nuevo, ¿raro?
Sólo en su fresca soledad continua.
-¿Soledad, otra vez lo solitario,
otra vez la distancia?¿Y la caricia?-
Cálmate, amor; lo nuestro es lo lejano,
toca el largo perfil, la piedra lisa
dice por voz de su vigor: yo te amo.
La forma singular es la infinita.
VIVA BELLEZA desde el seno irrumpe
como una curvatura que desliza
las auroras boreales de las ubres
sobre un lecho de líneas.
Somos el hombre el caballo sufren,
pero una inmensa investidura estricta
nos señala sin verbo entre las cumbres.
Somos entonces ser hasta la risa,
la carcajada diáfana en los buches.
PRESUNTO SORTILEGIO. Sólo alcance.
Belleza, nada más,
abre la boca y es un cráter
y el umbral
y ya todo lo abierto, semejante.
Paz, ardiente paz, lógica paz.
Calma: pasión que sabe su combate,
luchar
por una rosa, pausa en el desastre,
por el menos y el más.
Menos: inmensa perspectiva de alguien.
Belleza, para ti la eternidad,
ayer, ahora y luego. No hay instante.
Sí, para ti vivir sin terminar,
que todo aquel que muere es un cobarde.
RECUÉRDATE, PALABRA,
como eres, como estás, pulcra y redonda,
no el agua mas en agua y tras el agua
y con el agua sin más pie ni alfombra.
CON RAYAS ROJAS cambiaremos el mundo.
Con una exactitud que nos desprende.
Con tan alegre número
que contamos, al fin: somos mil veces,
dos mil, tres mil, siete mil veces.
Y cada cifra siéntese en el uno
como el uno también y con sus creces.
Con palabras ausentes de conjuro
digamos: ¡sol! exacto, y amanece.
ESTAR afuera es como estar adentro
de inagotable intimidad creadora.
No es perder cuerpo, es descubrir un centro
mayor que lo interior que nos demora.
Estar afuera, a pleno sol, al viento...
La noche ya no es más la mediadora,
pues nos une a través de un mandamiento
de sombra impuesta que se ve o ignora.
Escogida es la unión desde lo intenso.
Vivo nivel estalla con la aurora
y enlaza lo profundo con lo inmenso,
pues cada ser deviene lo que añora.
Y queda un solo ser, un gran suspenso,
mas el hombre lo sabe y lo atesora.
(Poemas, 1952)
Ida Gramcko
El periódico El Universal le dedica una nota firmada por Daniel Fermín:
http://www.eluniversal.com/arte-y-entretenimiento/140502/ida-gramcko-la-poeta-que-era-una-loca-simpatica
Anoto también el link a mi texto publicado en una entrada anterior de este mismo blog, al que aludía en las líneas iniciales, el cual fue publicado por El Universal en 1998:
http://beatrizaliciagarcia.blogspot.com/2009/08/ida-gramcko-todo-es-union-de-cantico-y.html
martes, 29 de abril de 2014
Por la tarde Poema de Constantino Cavafis
En una fecha como la de hoy, 29 de abril, nació, y también murió, el poeta griego Constantino Cavafis (1863-1933). Poco publicó en vida, compartía sus poemas, en hojas sueltas, entre algunos seguidores. Su familia, originaria de Constantinopla, actual Estambul, se estableció en Alejandría para el desarrollo de un negocio comercial. A la muerte del padre, cuando él era aún niño, emigraron a Liverpool, donde vivía un familiar del padre. Luego de siete años en Gran Bretaña, tras la quiebra del negocio familiar en aquel país, tuvieron que regresar nuevamente a Alejandría. Durante treinta años fue funcionario público. Murió a consecuencia de un cáncer de laringe. Como muchos, entré en contacto con la poesía de Cavafis a través de su citado poema "Itaca", el cual escuché en alguna clase en el primer semestre que cursé en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela, años después llegó a mis manos una antología de sus textos publicada por Monte Ávila Editores, traducción del profesor Francisco Rivera, directamente del griego. De esa antología comparto "Por la tarde", que si bien no pertenece a sus temas más conocidos, vinculados a la cultura griega, si posee la atmósfera y melancolía de muchos de sus poemas dedicado al amor y al deseo:
POR LA TARDE
De cualquier modo, no habría durado mucho. La experiencia
de los años me lo prueba. Pero qué bruscamente
vino a ponerle fin el Destino.
Fue breve esa hermosa vida.
Pero qué fuertes fueron los perfumes,
en qué prodigiosa cama nos tendimos
y a qué placeres entregamos nuestros cuerpos.
Un eco de esos días de placer,
un eco de esos días llegó hasta mí,
algo del ardor de nuestra juventud.
En mis manos volví a tomar una carta y la leí
una y otra vez hasta que murió la luz.
Y salí al balcón, melancólicamente,
para cambiar de pensamientos, mirando al menos
un poco de la ciudad amada,
un poco del movimiento de la calle y de las tiendas.
Costantino Cavafis
jueves, 24 de abril de 2014
Casa de pisar duro
Casa de pisar duro de Gina Saraceni ganó el XI Concurso Anual Transgenérico de la Sociedad de Amigos de la Cultura Urbana en 2011, pero su colofón de edición tiene como fecha febrero de 2013. Su autora, es quizá más conocida en su rol académico como profesora e investigadora en la Universidad Simón Bolívar. La poeta ha sido más discreta. Pero ambas transitan por los laberínticos pasillos de la memoria, desde hace más de dos décadas. Entre sus libros de poesía publicados pueden mencionarse: Entre objetos respirando (1998), Salobre (1998) y Deriva (2000). Otra pasión la atrapa: correr, es maratonista consumada. La he visto entrenando muy temprano en el Parque del Este, antes de iniciar sus labores cotidianas, mientras yo sencillamente camino un rato y estiro un poco los músculos. Conozco a Gina desde hace veinte años, cuando trabajé como Gerente de Producción y Medios para la editorial Alfa, ella también tenía vínculos con la editorial, a través de Yolanda Segnini. Comenzaba entonces su carrera académica. Leí sus primeros textos publicados como investigadora para la Fundación Celarg, indagaba entonces sobre viajeros anglosajones que habían pasado por Venezuela en el siglo XIX. Pero es su libro Mirar hacia atrás, publicado por la editorial argentina Beatriz Viterbo, lo que para mí constituye su búsqueda más interesante. En ese conjunto de textos indaga en la obra de autores latinoamericanos en la que la herencia se hace un peso difícil de sobrellevar, porque el vínculo que lleva hacia la memoria, ha sido borrado, roto, por acontecimientos muy difíciles de sobrellevar: la muerte en campos de concentración, la vivencia de una dictadura feroz. Casa de pisar duro, ya lo indica su título, también tiene como referente un acto de memoria, difícil, en tanto reconstruye espacios físicos y simbólicos heridos, de abandono, de pérdida, con la profundidad y belleza que sólo una honda poeta puede hacerlo. Comparto aquí textos de la primera parte del libro "Casalba", que es la parte del libro que yo siento más cercana, que para mí dialoga más con esa indagación en la identidad y la memoria que ha ido recorriendo la autora:
Las casas mueren cuando se vuelven árboles,
cuando una mancha vegetal las recubre
y convierte en jardines verticales.
De sus ventanas brotan raíces
que rozan el filo de las nubes.
La casa muere con el verano en la garganta.
Hubo luz un tiempo en esa casa.
Hubo vidrios limpios que acogían una
mano temerosa de que el viento los quebrara.
Hubo niños oliendo a pinos y olivares
y una puerta grande donde entraba
todo el pasado y su memoria.
Los muertos regresan a la casa,
hablan una lengua incomprensible y
levantan el polvo acumulado de los años.
Puede que aquí el tiempo se detenga
y sólo exista el instante en que la casa
se torna un paisaje fugitivo.
Todo se mueve en su cuerpo de piedra,
hasta la hoja más pequeña que se asoma
a la intemperie y se abandona.
No hay de dónde sostenerse
para seguir de pie ante la casa;
para no caer delante de sus ruinas
y volverse una planta más de que la recorre.
No se puede mirar tanto pasado
sin perderse en el hueco vertical
de sus paredes.
No se puede mirar en ese quiebre
sin pensar que alguien fue feliz en esta casa
alguien aferrado al canto de los grillos.
&&&
El niño quiso llevarse el mar a la casa
y comprendió que a la marea hay que dejarla ir.
En la renuncia se ama más cerca del amor.
Gina Saraceni
"Casa de pisar duro"
viernes, 21 de marzo de 2014
Poéticas
Con motivo del Día Mundial de la Poesía postearé diversas poéticas de poetas venezolanos y universales:
"Intente, como el
primer hombre, decir que ve y experimenta y ama y pierde (.,.) sálvese de los
temas generales y vuélvase a los que le ofrece su propia vida cotidiana:
describa sus melancolías y deseos, los pensamientos fugaces, y la fe en alguna
belleza: descríbalo todo con sinceridad interior, tranquila, humilde, y use,
para expresarlo, las cosas de su ambiente, las imágenes de sus sueños y los
objetos de su memoria. Si su vida cotidiana le parece pobre, no la acuse;
acúsese a usted, dígase que no es bastante poeta para conjurar sus riquezas;
pues para los creadores no hay pobreza ni lugar pobre e indiferente (...) Una
obra de arte es buena cuando brota de la necesidad. En esa índole de su origen
está su juicio: no hay otro."
Rainer Maria Rilke, carta a
Franz Xaver Kappus, París, 17 de febrero de 1903
EL TERRITORIO
"Un país— no,
costas quebradas"
Corbiere
Aquí en el país blanco
cada árbol es un tótem
cada roca un altar
¡aquí!¡descúbrelo!
este suelo es mortal
todo lo aniquila
salvo lo que es esencial
poeta— tu reino
Kenneth White, Tierra de diamante
(traducción: Francisco
Rivera)
LA BELLEZA
Yo soy bella, ¡oh mortales!
como un sueño de piedra,
Y mi seno, en quien todos de
a uno se nutrieron,
Para inspirar fue hecho al
poeta un amor
Tan eterno y tan mudo como
lo es la materia.
Yo trueno en el azur,
esfinge incomprendida;
Un corazón de nieve yo uno
al blanco del cisne;
Yo odio el movimiento que
trastueca las líneas,
Y yo no lloro nunca y yo
nunca me río.
Y los poetas, ante mis
grandes actitudes,
Que parezco deber a magnos
monumentos,
Consumirán sus días en
austeros estudios;
Pues para fascinar, tengo, a
esos amantes dóciles,
Puros espejos que hacen cada
cosa más bella:
¡Mis ojos, grandes ojos de
eternas claridades!
Charles Baudelaire, Las flores del mal
Traducción: Rodolfo Alonso
POESIA II
Lo que es más que la palabra
pero que la palabra libera
Lo que es perecedero
pero renace más adelante
Lo que naufraga profusamente
pero sin cesar se construye
Lo que siempre nos sobrepasa
pero de su pasar somos
semilla
Lo que tiene nombre de vida
pero que los días apartan
Lo que es evidencia
pero permanece en suspenso.
Andrée Chedid
Tramada idolatría.
Germén de voz nutrida por su
acecho.
Tráfago de secretos. Escozor
de raicillas
en la cueva que escarda sus
recogidos ecos.
Bajo ropa de ortigas y
escarcha voluptuosa
idólatra y fetiche son una
larva en arco contemplando el esfuerzo.
Tráfago de secretos,
lenta brasa
activa un mar de mosto
persistente.
Nata de enigmas rájase en
relámpagos.
Bullen truenos de agraz en
las arterias.
Encierro.
Intimidad en hilo en cuajado
susurro
cierne un aire de chispas
como péndulos.
Mas, sobre tu escondite,
memoria que guareces al
mundo en la avidez pulida de una vértebra,
pesa otro aire tañendo
irritados vacíos
para que tu distiendas el
respirado asombro
y recobres esporas frenadas
en el sueño.
Violentas telarañas
pronuncian la guarura.
Caduco hollín se irisa en galope de semen.
La voz,
tendida afuera.
Bostezo y apetencia de
mentones de liquen,
creencia que levanta su
macerado sol y ya lo pierde
tras el telar deshecho y
ululante
de un cielo que perdura por
su tensión de brea.
Alfredo Silva Estrada
el poeta invisible y su
hermana la música
giran entrelazados pero el tiempo
es más rápido
nievan sobre la página pero
el tiempo es más rápido
corren hacia el espejo pero
el tiempo es más rápido
borran todas las huellas
pero el tiempo es más rápido
Julio Miranda, El poeta invisible
DIVAGACIÓN III
Queda el lenguaje
mas es hueco
Queda el sonido de las
palabras cuando aman
mas es ruido
Queda el silencio puro de
las cosas
cuando son
Queda el hombre solo con el
verbo
y las cosas en silencio
puras sin palabras
Yolanda Pantin, Poemas del escritor
POÉTICA DEL DEBER APRENDIDO
Debo escribir
atento a lo que me rodea.
Elaborar alguna metáfora
palpable:
desconocidamente cotidiana.
Debo escribir
como quien espera
una llamada telefónica
—una voz ansiada y elegida—
Debo ceder así a las evidencias:
a la hinchazón del tiempo
que apuntala la demora,
al sudor de las manos
y a la dificultad de repasar
el respiro
como quien aprende algo
nuevamente
con el firme propósito de
olvidarlo.
Debo reunir en la memoria
los gestos y las azoradas
miradas.
Afincar el lápiz
para hacerlo testigo,
para hurgar en su propia
sombra,
para que de fe
al igual que quien escribe
del paso sigiloso y terco de
las horas.
Arturo Gutiérrez, Principios de contabilidad
KANJI
La palabra es la imagen.
La palabra se escribe
en cada hoja de maple,
por eso hablan los bosques
y viaja su voz a ras del agua.
Cada gota de lluvia es un prisma
que descifra los secretos del follaje.
Allí habita la herbolaria,
ella conoce los brebajes que cierran las heridas.
Esta es la tierra que encantó a Odiseo
cuando bajó lentamente de su nave
y quiso saber si era cierta o sólo una visión,
arte de encantamiento o extravío del destino.
El cielo se abre paso entre las nubes,
invita a descifrar los trazos
de esa escritura acompañada de violines.
Lengua que presiente el aleteo del pájaro
y fija para siempre la estela de su vuelo.
Entre estos signos puedo respirar
y del aire vienen los sentidos,
primorosos, como debieron ser
los amaneceres del paraíso.
Gregory Zambrano, Desvelo de Ulises y otros poemas
lunes, 17 de marzo de 2014
Poema de Louise Labé
¿Qué grandeza hace al hombre venerable?
¿Qué talla, qué pelaje, qué color?
¿Qué es de los ojos lo más embriagador?
¿Quién hace de pronto una herida incurable?
¿Qué canto es al hombre favorable?
¿Quién más penetra cantando su dolor?
¿Quién a un dulce laúd torna mejor?
¿Qué naturaleza es la más amigable?
No podría decirlo con firmeza,
Habiendo mi juicio amor forzado;
Pero yo sé bien, y es clara la certeza,
Que todo lo bello que se pudiera escoger,
Y todo el arte que a naturaleza ha ayudado,
No podrían mi deseo hacer crecer.
Louise Labé
(traducción de Gabriel Rodríguez)
Louise Labé fue una poetisa que nació entre 1515 y 1520 y muere alrededor de 1565. Nace y vive en Lyon, que en aquel entonces era la Florencia francesa. Labé fue una mujer agraciada pero, sobre todo, una mujer de temple y talento. Ocupó un lugar destacado en la literatura de su época, junto con Maurice Scève y otros poetas de la Escuela de Lyon trasvasó el Renacimiento italiano en Francia.
domingo, 9 de marzo de 2014
Poema de Hanni Ossott
para los hombres que no pueden orar
La laguna está plena
oscura
azul
densa
el cielo la besa, casi en ovación
la vemos, desde aquí
desde
este cuarto pequeño
sin
estar allá
sin necesidad
devotos.
Hanni Ossott
Junio 1988
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






