viernes, 29 de junio de 2007

Poemas de Guillermo Sucre

Considero a Guillermo Sucre uno de los mejores y mayores ensayistas venezolanos, pero también un excelente poeta que ya las nuevas generaciones no conocen. En mi ya lejana adolescencia fue uno de mis poetas de cabecera y deseo compartir con los posibles visitantes de esta página algunos de sus textos poéticos, los cuales han vuelto a caer en mis manos en estos días, por uno de esos azares gaveteros. Empiezas a revisar el armario buscando otra cosa y te encuentras o reencuentras sorpresas.

Caracas, 29 de junio de 2007


TELEMACO

Había recorrido esta ciudad bajo otro cielo
Lo abrumaba la inocencia
Su rostro era lo desconocido
Respiraba en las calles un perfume insolente
El espejo detrás del deseo
El trato con la tristeza lo torno rebelde
No vivía en el desamparo sino en la soledad
Todo viaje lo extraviaba
Ese sol que gira en las noches
Quién ardía detrás de su fuego
Ningún rostro ningún nombre
Sólo el origen el lenguaje de la muerte
Así vio quemarse todos sus sueños
"Padre, estas cenizas"


ASI FUERON REPARTIDOS

Lo pulieron todo
se estremecían de sólo oler la desgracia
ponían granos de sal en la página
herida
navegaban en la historia haciendo vela
de cualquier viento
ninguno de éstos fuimos
lo inexorable fue que no fuimos inexorables
los dioses nos olvidaron hasta en sus
rayos luctuosos
consumimos varios soles raspando una sola
palabra
para sacarle fuego

&&&

Donde los demás no ven
se detiene la mirada que soy.
Sin ilusión, sin presunción.
Dejo el misterio como carnada
de peces de otro mar sagrado
que nunca fue mi reino.
Pierdo fondo, es verdad.
Hace agua la conciencia.
Y lo que digo es cosa de empezar
a decirlo de nuevo.
Cosa de nunca acabar.
Sufro la hipnosis, la refracción,
la dilatación
que otra mirada que ya no soy.
Y de este espejismo surge acaso
mi lenguaje,
el que nadie
sabe al menos que construyo
con desdén.

&&&

Con rostros iguales no llegaremos
al citado paraje
algo brota ya de tu mirada
pájaro que estremece la selva
donde me refugio
al atardecer
y me devoro

&&&

EN TU CLARIDAD

Entre tanto el cielo amanece
El día hace equilibrio sobre el mundo
Como si apartaras un espeso ramaje
Abres los ojos con que irradias
En su relámpago sostenido
El confuso desamparo del sueño
se desvanece
Prende en ti la claridad así te haces más
solitaria