martes, 16 de junio de 2009

El canto de La Murada

Luego de un tiempo sin escribir vuelve a tentarme la poesía con sus cantos de sirena, y yo cedo, claro. Como si me salvase de algo, como si tuviese algún sentido. De algún modo tiene que justificar una sus desvaríos, su errancia, su descolocación. Ahora que ya no formo juventudes, ni tengo ocupación productiva, algo hay que hacer. Por suerte mis amigos e instituciones afines no cesan de enviarme invitaciones, de tenderme trampas, de darme afecto. Como mínimo hay que dejarles aquí algún señuelo, algún gesto, para seguirnos comunicando. Nos vemos.
Beatriz Alicia
EL CANTO DE LA MURADA


Entre muros,
tejo mis días,
late mi corazón
en largas noches,
mis deseos
no salen del foso
donde me mantienes,
mis deseos trepan
como arañas
las piedras de estos muros
cuando duermes,
se iluminan con los astros.
Pero nada alcanza
tu piedad,
nada doblega
tu alma,
tu alma de piedra,
que me devora
lentamente,
entre estos muros.

Junio 2009

Beatriz Alicia García

2 comentarios:

Georgia dijo...

De visita estoy pues, amiga en la poesía y en los vinos...te espero en casa
http://poesia-en-georgia.blogspot.com

abrazos

Anónimo dijo...

Hermoso poema. Cuando la indiferencia duele.
Un abrazo