lunes, 1 de febrero de 2010

CLÁSICOS DE LA LENGUA. Libro de buen amor (Fragmento)

De cómo el Amor vino al arcipreste e de la pelea que con él hubo el dicho arcipreste

Dirévos la pelea que una noche me vino,
pensando en mi ventura, sañudo e non con vino:
Un home grande, fermoso, mesurado a mi vino:
Yo le pregunté quién era; dijo: "Amor, tu vecino."
Con saña que tenía fuilo a denostar:
Díjel': "Si Amor eres, no puedes aquí estar:
Eres mintroso, falso en muchos enartar*(1),
Salvar non puedess uno, puedes cien mil matar.
Con engaños e lisonjas e sotiles mentiras
Empozoñas las lenguas, enervolas tus viras*(2);
Al que mejor te sirve, a él fieres, cuando tiras.
Párteslo del amiga al home que aíras.
Traes enloquecidos muchos con tu saber,
Fáceslos perder el sueño, el comer y el beber;
Faces muchos homes tanto se atrever
En ti, hasta que el cuerpo e el alma van perder.
Non tienes regla cierta nin tienes en tí tiento:
A las vegadas prendes con gran rebatamiento,
A veces poco a poco con maestrías ciento:
De cuanto yo te digo, tú sabes que non miento.
Desque lso homes prendes, non das por ellos nada,
Traéslos de hoy en cras*(3) en vida muy penada,
Faces al que te cree lazar*(4) en tu mesnada,
E por placer poquillo andar luenga jornada.
Eres tan enconado que, do fieres de golpe,
Non lo sana mengía*(5), emplasto nin jarope*(6),
Non sé fuerte nin recio que se contigo tope
Que non l'debatas luego, por mucho que se enforce.
De cómo enflaqueces las gentes e las dañas,
Muchos libros hay desto, de cómo las engañas
cOn tus muchos doñeos*(7) e con tus malas mañas;
Siempre tiras la fuerza, dícenlo en fazañas".

*(1) Engañar con arte
*(2) Envenenas tus flechas
*(3) Mañana
*(4) Padecer
*(5) Medicina
*(6) Jarabe
*(7) Cortejos, amoríos

Aquí habla de la respuesta que don amor dió al arcipreste

El Amor con mesura dióme respuesta luego:
"Arcipreste, sañudo non seas, yo te ruego,
Non digas mal d'amor en verdad nin en juego,
Ca a veces poca agua face bajar ran fuego.
Por poco maldecir se pierde gran amor,
De pequeña pelea nasce un gran rencor,
Por mala dicha pierde vasallo su señor;
La buena fabla siempre faz' de bueno mejor.
Escucha la mesura, pues dijiste baldón,
amenanzar non debe quien quier aver perdón,
Do bien eres oído escucha la razón:
Si mis castigos* (1) faces, non te dirá mujer non.
Si tú hasta agora cosa non recabdaste* (2),
De dueñas e de otras, que dices que amaste,
Tórnate a tu culpa, pues por ti lo erraste,
Porque a mí non veniste nin viste nin probaste.
Quisiste ser maestro ante que discípulo ser,
E non sabes mi manera sin la de mí aprender;
Oy' e lee mis castigos, e sabrás bien facer:
Recabdarás la dueña, sabrás otras traer.
Para todas mujeres tu amor non conviene:
Non quieras amar dueñas que a ti non aviene;
Es un amor baldío, de gran locura viene,
Siempre será mezquino quien amor vano tiene.

*(1) enseñanzas
*(2) Conseguiste


Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

Arcipreste de Hita. Nació en Hita, provincia de Guadalajara, o en Alcalá de Henares (España). Se desconoce la fecha excata de su nacimiento, y de su muerte, aunque se presume que aquél tuvo lugar durante el reinado de Alfonso X de Castilla (1252-84) y que murió antes de 1351, siendo enterrado en el convento de San Francisco de Guadalajara, donde estuviera preso con anterioridad, no se sabe bien por qué motivos, y donde compuso su Libro de Buen Amor (o sea, el amor de Dios, en contraposición al "loco amor" o amor mundano), uno de cuyos manuscritos lleva la fecha de 1330.
(Estoy releyendo algunos clásicos de la lengua castellana, o si se prefiere, española, los cuales iré compartiendo con los lectores de este block. Inicio con el Arcipreste de Hita, un clásico medieval, cuando aún la lengua española está conformándose. Debo recordar que aún no existe siquiera la gramática de Nebrija, la primera gramática castellana, la cual va a ser escrita en 1492.)