lunes, 21 de julio de 2014

Poemas de Rafael Arráiz Lucca






 SERVICIO COMPLETO

En los controles de la lavadora
seleccioné el programa B lento
para algodón, lino y cáñamo,
esperé la conclusión de los pasos de la máquina.
dispuse luego la secadora
en su programa rápido,
planché con atención todos los dobleces
como repasando su cuerpo entero con el hierro,
coloqué sus cosas blancas
en la misma maleta que trajo hace diez años.

Horas después apareció por la puerta,
le ofrecí las últimas palabras de mi amor
entregándole la ropa limpia en la maleta,
le dije adiós
para siempre.

LA PETIT MORT

No hay dicha mayor
que el jadeo ansioso
de una mujer feliz.

Si la vida tiene sentido,
es tu cuerpo quien se lo otorga,
cuando lo roza la muerte
para seguir viviendo.

 ALMACEN

Abrigué durante años la esperanza
de hacer un poema que fuera un fresco
de todas las cosas que me afectan;
pensé admitir algunos hechos
que me hicieran extrañamente feliz;
quise hacer un texto largo
donde la enumeración estuviera sustentada
por cuatro o cinco observaciones inteligentes,
una estructura de secuencias,
como si mis ojos fueran una cámara
repasando un galpón, deteniéndose, formando
un discurso que resaltara un trasto viejo,
como el par de zapatos de tap de mi tía bailarina
y una lavadora que motivó un poema anterior.
Vi los versos como cuando veo una casa
y gozo con los cuadros y los muebles
porque ellos definen a sus dueños;
vi los versos hablando de mí
como hablan los objetos,
supuse la aparición de las cosas en el almacén
como fueron llegando a mi vida,
desde siempre o adquiridas por mi suerte.

Tantos años estuve gestando este poema
que sus cosas ya no existen:
han desaparecido en mi memoria
por el infinito beneficio del olvido.


RAFAEL ARRÁIZ LUCCA

Estos poemas del escritor, editor, profesor universitario, e historiador venezolano Rafael Arráiz Lucca, han sido tomados de su libro "Almacen" (Fundarte, 1988). Cuando conocí a Rafael, en el taller de poesía de la Fundación Celarg, a donde lo había invitado Armando Rojas Guardia, acababa de publicar este libro, y aunque he compartido y reseñado libros posteriores en los que su poesía ganó profundidad y oficio, "Almacen" me sigue gustando por esa sencilla cotidianidad dméstica y urbana que expresa.