miércoles, 4 de junio de 2008

Novísimos narradores caraqueños 2


HECHIZO ROJIZO


Mariana Falcón


Ahí se encontraba, tendida delargo a largo en el suelo. Estaba un poco desorientada y confundida. Sentía un vacío en el estómago, sensación que iba en aumento a medida que recuperaba la conciencia.No lo recordaba todo, por lo menos no completamente. A medida que intentaba recordar miró a su alrededor, se encontraba en el sótano de una casa que le parecía bastante familiar. Sintió un fuerte ruido de pasos en el parquet del piso de arriba. Se acercó hacia las escaleras y subió al primer piso de la casa. Al abrir la puerta se encontró con un espejo, en el que se observó con detenimiento. Llevaba una falda ancha y larga un poco desteñida color negro y una camiseta del mismo color pero ésta bastante pegada al cuerpo. Tenía el cabello rojizo, largo y liso. No perdió más tiempo observándose, siguió avanzando con la intención de recorrer la casa sin tener ningún motivo aparentemente. Al cruzar vio una pared con cientos de fotos, a medida que iba viendo cada una de ellas sentía más ganas de ver la siguiente. De repente se escuchó un llanto de una mujer, sonido que distrajo su atención y la llevó a ver de dónde provenía tan estruendoso ruido. Cuando llegó a la cocina observó de lejos a una mujer algo mayor, tenía alrededor de 60 años, con el cabello blanco nieve, sentada con los codos en la mesa y las manos en la cara, se veía destrozada. La muchacha se quedó paralizada sin saber qué hacer. La señora subió la cara y la miró fíjamente y le dijo: "Ahora lo entendí"y dirigió los ojos al cuello de la muchacha. Al ver esto la muchacha bajó la mirada y encontró en su cuello un collar con un frasco en miniatura. La muchacha como por arte de magia recordó todo, abrió el frasco en miniatura se tomó un líquido que contenía y seguidamente pronunció: "Esto no fue lo que pensé, devuélveme a donde empecé".

La muchacha se encontraba en el mismo sótano pero un poco diferente, diferencia que a ella le resultaba de mayor comodidad. Se encontraba en el medio de un círculo de velas con rayones de tiza. Fue ahí donde recordó todo: Ella era bruja e intentando hacer un complicado hechizo, al parecer, viajó en el tiempo por equivocación. Sin embargo, nunca entendió quién era la persona que se había encontrado en su viaje. Al pasar los años la muchacha creció y aprendió a utilizar sus trucos mejor, estaba orgullosa de la "herencia especial" que le había dejado su familia. A pesar de esto su hija no compartía ese sentimiento de orgullo. La hija aunque continuaba viviendo con ella no dejaba que le contara historias ni nada parecido. Un día estaban en la cocina cuando tuvieron la pelea más fuerte, en la que su hija decidió irse. Recogió sus cosas diciendo que no quería verla nunca más. Su hija salió de la casa muy molesta, cuando ella llorando desconsolada subió la cabeza y se vio a ella misma hace 40 años atrás y dijo: "Ahora lo entendí".