miércoles, 14 de marzo de 2007

Postal para el tiempo



La rueda del tiempo me atrapa. Una niña me mira en el desván. “—Debo darme prisa, ¡voy a llegar tarde!”, dice el conejo de la historia mientras corre apresuradamente. Parece una línea muy delgada la que nos separa. Creo que sigo siendo aquella niña solitaria, en cierta medida. Me miro en sus juegos, en los que el tiempo parece detenerse. En esos espacios de resguardo parece conservar una cierta parsimonia de otros tiempos, su melancólica cordialidad. Otras manos me jalan hacia el presente: “—Vamos a jugar al escondite”. Son mis hermanas, los juegos ante el espejo, la propia curiosidad ante un mundo ya superratón, ya telenovela, ya supersónico, ya hormiga atómica. La rueda del tiempo me atrapa. Enciclopedias y mapas, tablas de multiplicar y figuras del cuerpo humano llaman esa niña curiosa que persigue saltamontes y libélulas en los parques; que chapotea feliz bajo el sol y la arena de alguna playa; que camina, a solas, en medio de la noche para ir al balcón a ver las estrellas. Poco ha cambiado. Salvo quizá los lugares, las mudanzas elegidas y no elegidas; la idea de catástrofe aprendida en los noticieros, en la prensa; algunos afectos que el tiempo se llevó, otros que trajo. ¿Poco ha cambiado, Homero?¿Tú que piensas, Shakespeare? ¡Qué poco ha cambiado, amigos míos! Pero "El tiempo no se detiene"...como dice Blades en "Maestra vida". El parque me espera para mi caminata mañanera. Dejo, pues, este texto, en tiempo real, para ustedes. Sé que ya en aquella niña solitaria, como en todas las niñas sensibles y solitarias que han de ser, este texto se gestaba.

Caracas, 14 de marzo de 2007, entre 5:00 y 5:30 am

A Belkys Arredondo, cómplice de estas travesuras

Créditos de las imágenes: La que ilustra esta entrada es de Alice Lindell tomada por Lewis Carroll. Alice y otras pequeñas amigas de Carroll inspiraron "Alicia en el país de las marravillas" y "Alicia detras del espejo". La que ilustra la entrada anterior es de Alfredo Saínz Blanco, soy yo misma, me fue tomada hace pocos años mientras realizaba un recital de mi libro "Acto de fe" en el Ateneo de Caracas.



4 comentarios:

Vestir la sombra dijo...

Me gusta muco la fluidez de tus textos. ¡Déjalos que fluyan!
No pares en pensares.
A los lestrigones y a los cíclopes nunca temas.

te quiere

b.

Al_andar dijo...

Ahora sí. Bienvenida a este macrocosmos virtual y suerte con este proyecto (prueba suficiente de que el tiempo transcurre y algo se mueve :o)
Un abrazo

Beatriz Alicia García dijo...

Gracias Belkys, tienes razón. Lo importante es disfrutar el viaje, dejarse fluir en esta nueva galaxia.

Cariños,

Bea

Beatriz Alicia García dijo...

Gracias Sergio, me contenta que hayas logrado entrar en mi blog. desde mi retiro de Sensibilidades no había vuelto a participar en un proyecto abierto en la web. Me hacia falta estos diálogos que el formato permite. Mis mejores deseos para tu Al andar.

Cariños,

Beatriz Alicia